El Caos de los Moldes Ajenos
Durante años, mi vida se sintió como una prenda mal entallada. Mientras el resto del mundo corría en una pasarela de alta velocidad, mi “señal de Wi-Fi interna” siempre estaba en modo búsqueda.
Me distraía con el vuelo de una mosca o el matiz de una tela mientras intentaba encajar en moldes que simplemente no eran mi talla.
Aprendí que la comparación es el peor accesorio que una mujer puede usar. Cada una de nosotras tiene un corte único, diseñado por el Sastre más exclusivo del universo.